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jueves, 12 de enero de 2017

ALCEA ROSEA

“A su alrededor surgían de pronto racimos de flores violetas y rojizas, como colores complementarios”
M. Proust. Por la parte de Swan I (79)

Malvarrosa - Alcea rosea
Malvarrosa - Alcea rosea


Y al leer esto recordé  los lirios azules y las malvarrosas que, con variados colores, florecen por las calles de Liédena. 
Durante unos años crecieron varias malvarrosas blancas en lo alto de La Chocarrera; luego aparecieron más abajo, ante el transformador y, antes de que el alguacil de nuevo las eliminara, recogí semillas que puse en el patio de casa. Otras florecieron entre el seto de aligustre plantado tras la Casa Revuelto, frente a la Casa del Barquero, pero con un color llamativamente oscuro, tirando a vinoso. Y por último, cerca de la era alta aparecieron otras de color rosado, haciendo por fin caso a su nombre. 
Malvarrosa - Alcea rosea









De estas últimas, son las que crecen ahora en el patio de casa y que me dice Mari Lourdes que no le gustan nada.
– No sé como no me las quitas de una vez. 
 ¡Si parecen enfermas! 
– Con esas hojas agujeradas, deslucen a las azucenas amarillas de al lado.
Y es que las malvarrosas, como plantas erguidas para decorar jardines, necesitan cuidados preventivos y continuados que no reciben cuando salen a su aire en donde pueden o el jardinero es poco mañoso y descuidado, como es el caso.
Malvarrosa - Alcea rosea










Y tiene razón: en contraste con lo espectacular de las flores, las hojas de la malvarrosa presentan a menudo un aspecto deslucido. Les ocurre que con frecuencia se asienta en ellas la roya, hongo temido por los hortelanos, quienes la han combatido tenazmente no solo con caldo bordelés, sino hasta con lindano ¡nada menos!: pan para hoy y hambre para mañana. Para completar el desastre, las larvas de un pequeño insecto, el apión de la malvarrosa, se nutren de sus hojas, dejándolas con grandes agujeros y aspecto enfermizo. Si a los apiones les gustan las hojas, nosotros podríamos emplear los pétalos para dar color a las ensaladas y ¡todos contentos!

Malvarrosa - Alcea rosea






Muy otro es el aspecto tienen las malvarrosas de la Isla de Re, en el Charante marítmo francés. Ahí sí, las cuidadan con esmero, lucen en las calles protegidas del viento y son el emblema de la isla decorada con roses trémières
Otro mar, el Mediterráneo, llega al barrio marítimo y a la playa de Valencia, la Playa de la Malvarrosa. Este nombre se debe a un jardinero francés, Felix Robillard, quien catalogó la flora , creó allí un vivero de plantas mediterráneas e importó de Cabo Verde un geranio oloroso para desarrollar una industria de aromas y esencias. A este geranio (que no malva), Pelargonum capitatum, le dio también el atractivo nombre de malvarrosa, que se aplicó a la playa donde lo cultivaba y a la que se llegaba en tranvía, según narra Manuel Vicent.
Malvarrosa - Alcea rosea






También se han empleado los pétalos de la malvarrosa, Alcea rosea, para obtener pigmentos con que teñir lanas o papel y un colorante alimentario para intensificar el color del vino, por ejemplo
Los usos medicinales tradicionales son, una vez más, numerosos y variados, en gran parte relacionados con funciones antibacterianas
Además, investigaciones farmacológicas formales han constatado resultados favorables en el tratamiento de cálculos renales
Con todo esto tengo material para poder defender el mantener las alceas en el patio de casa sin hacer caso de menudencias. 



    


Buenas, bonitas y baratas… fuera de esta época de rebajas
     
Malvarrosa - Alcea rosea

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