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miércoles, 23 de noviembre de 2016

ASPERULA ARVENSIS

Malezas primaverales, suaves, encubiertas, vistosas y persistentes
      
Asperula arvennsis
Asperula arvensis

Estoy tratando de enfocar con la cámara unas pequeñas flores con pétalos azules, las aspérulas, que acabo de ver en el borde de un sembrado y, una vez que me fijo, más adentro. El sosiego del saso en este día de primavera lo altera la estridencia del motor de un tractor que oigo acercarse. Me enderezo y veo que es el de Xumari que arrastra el doble herbicida de barras, enhiesto a los costados de la cuba. Parece satisfecho con la vista que domina. 
- Voy a regar tus flores con una buena rociada de  Dicamba-me dice.  
- Ya; me las vas a  achicharrar - le respondo- y el año que viene, en vez de hordeo, te saldrán cardos borriqueros.
Con bromas así nos solemos saludar; y él sigue hacia sus cebadas y yo me inclino a mis flores.


Asperula arvnesis




Estas aspérulas, plantitas de aspecto áspero, crecen en los sembrados del pueblo, lo que justifica que se llamen arvenses, agrícolas, y que los agricultores se empeñen en eliminarlas: son malezas, preciosas malezas azules.
Su difusión casi se limita a la Península Ibérica y el occidente europeo. Si bien, a comienzos del S.XIX ya se detectó al sur de Inglaterra , la globalización actual la ha llevado al otro lado del Atlántico.

Asperula arvmensis









Al parecer, las aspérulas crece en nuestros sembrados desde que éstos han sido tales y espero que perduren, por mucho que las industrias de herbicidas se empeñen en borrarlas de nuestra vista. La antigüedad  de esta presencia la constata el Director del Real Jardín Botánico, Antonio Josef  Cavanilles: "Es muy común en los campos cultivados, y florece en el Jardín del Rey por primavera". Ya había dejado el latín como lengua científica y en castellano redactó la "Descripción de las Plantas" y "Géneros y especies de las plantas demostradas en las lecciones públicas del año 1802".
Asperula arvensis








Pero claro, doscientos años no significan mucho cuando se descubre su presencia junto a gramíneas cultivas ya en la Primera Edad del Hierro, 700 ac. Los ilergetes iberos de la actual Lleida ya eran agricultores y debieron de ver las aspérulas en sus sembrados alrededor de su fortaleza de Els Vilars. Afortunadamente la arqueología actual, además de hacer aflorar piedras, analiza cuantos datos sean útiles para entender las formas de vida antiguas. El análisis de los restos vegetales de Els Vilars da pie para apreciar que junto al trigo y el hordeo, florecían las aspérulas.

Asperula arvensis







Desconozco si entonces se utilizaban la raíces de las aspérulas para obtener el colorante rojo, mencionado en antiguas y nuevas publicaciones, puesto que no he encontrado que tenga ninguna otra aplicación ni uso medicinal. Esto último es raro, dado que tiene entre sus componentes bioquímicos nueve flavonoides, cuya concentración suele ser antibacteriana y sirve para dar color a las hojas y las flores. Así que, no me extrañaría ver cualquier día que los agricultores, en vez de empeñarse en extinguirla, la cultivaran y abonaran.






La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida... botánica
                
Asperula arvensis

lunes, 14 de noviembre de 2016

ARABIS AURICULATA

La confusión estaba en el Nombre de la "Rosa"
   
Arabis auriculata
    
Arabis auriculata


Aquella tarde de otoño el fray Nicolás se convenció, al fin, de que su mano no tenía la firmeza de antaño y que el trazo le empezaba a temblar. Hacia algún tiempo que notaba que también la vista le resultaba poca clara, sobre todo a la caída de la tarde. Aún era considerado en la abadía un buen calígrafo y conocedor del griego, por lo que le reservaban la copia de textos antiguos en esa lengua. Llevaba tiempo dibujado con esmero las letras pautadas del grueso libro Acerca de la Materia medicinal, Περί ὕλης ἰατρικής , escrito por un médico griego de la época del esplendor romano: Pedanio Dioscorides, natural de Anazarbus, en Anatolia. 



Arabis auriculata



Fray Nicolás había adelantado mucho en su labor y ya estaba copiando la parte referida al poder curativo de las plantas. Escribía Δραβα, Draba, el nombre de una planta entre el lepidio y el saúco, cuando oyó que llamaban a vísperas. No se dio cuenta, pero la falta de luz le había hecho ver una Α donde solo estaba el triángulo de la letra Δ, delta. 
A la mañana siguiente le pareció que le faltaba la ι para ser Δραβια, Arabia. De este modo muy bien podía ser el nombre de una planta que, como otros muchos nombres, hacían referencia al país de origen o en el que abundaban.


Arabis auriculata







No parece que detectara el error, y a partir de esa copia se difundió un nuevo nombre de planta, que en realidad poco tenía que ver con el país al que aludía. 
Cuando en el S.XVIII Linneo buscaban nombres antiguos de plantas, aplicó el de Arabis a un grupo de flores blancas y de cuatro pétalos, con algunos caracteres semejantes a la draba de los griegos. Otros caracteres, sin embargo, eran notoriamente diferentes, por lo que le convenía disponer de un nombre distinto.





Arabis auriculata




Actualmente, este género de plantas, las arabis, tienen reconocidas 105 especies; una de ellas es la "auriculata". En esta especie, la parte inferior del limbo de la hoja rodea al tallo, como si llevara auriculares o como si asomaran dos orejitas a los lados del tallo. 
No es fácil verla florecida en esta zona, porque hay que subir por mayo hacia el Arangoiti y detenerse en el mirador, bajo El Rallar, para verlas y, de paso, contemplar Los Golochos, dos pitones calizos que ha respetado la erosión... y la cantera.





Arabis auriculata






De esta manera, para verla no hace falta irse al Atlas de Marruecos y menos aún hasta las proximidades del Karakorum en el Sinkiang de China. Entre estos extremos, las podremos ver alargar sus vainas, silicuas, en cualquiera de los abundantes terrenos calizos y montañosos que ondulan la geografía euroasiática, como es este espectacular mirador de Leyre.







El pequeño error del copista me recuerda que 
"en los pequeños detalles están las grandes virtudes"
    
Arabis auriculata