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domingo, 27 de octubre de 2013

HYPERICUM PERFORATUM

El hipericón, la hierba de San Juan, para curar las heridas del alma o del cuerpo, ¡qué más da!

Hypericum perforatum
Hypericum perforatum


Este verano mi amiga Encarnita no había encontrado hipericones en los alrededores de Carrión, me dijo; pero que ya había conseguido algunas flores de cerca de los Picos de Europa. 
Hypericum perforatum
Me enseñó una botella con aceite de hipérico, que emplea para cicatrizar heridas, aliviar quemaduras y tratar ampollas. Le he prometido que el próximo año le traeré flores para su aceite y semillas para su huerto. 


Hypericum perforatum



En el pueblo no tenemos escasez de esta planta. La encuentro por lugares bien diferentes: entre la hierba del pinar de El Castellón, en las huertas abandonadas junto al Irati o en los faitíos de Laiazeta. Las hojas perforadas la hacen fácil de distinguir. Desconozco si por aquí se emplea para elaborar remedios caseros, si bien no he visto que haya quien la recolecte.




Hypericum perforatum



Ha debido de ser una planta muy popular, a jugar por la cantidad de nombres con que se la conoce. Según Flora Ibérica, en euskera tiene seis: asiki-belarra, bioztxua, espai-bedarra, likurusma, milazuloa, santio-belarra. Algunos de estos nombres se relacionan con lamentos, tintes o agujeros, haciendo alusión a sus empleos o caracteres. En castellano, entre sus muchos nombres, quizá el más común sea ʿhierba de san juanʾ, nombre que también reciben cuatro plantas en nada parecidas: la ʿmil amoresʾ, el ʿtomillo de burroʾ, el ʿcantuesoʾ y el ʿalmaroʾ (F.I. dicit).

Hypericum perforatum



La multitud de usos caseros ha llamado la atención de botánicos y químicos, quienes siguen investigando su hábitat, componentes, aplicaciones y desarrollo. Estas investigaciones se realizan en lugares tan distantes geográfica y mentalmente como pueden ser la Universidad de Massachusetts en EE.UU o la Universidad Islámica Azad en Irán





Hypericum perforatum



La medicina popular la ha utilizado en ámbitos tan dispares como el tratamiento de la depresión o alteraciones en la piel. Actualmente las investigaciones se desarrollan en una amplia variedad de campos, como dan idea las 1.710.000 entradas que aparecen en «san google» cuando se apunta: ʿhypericum perforatum compositionʾ







     

Bien se puede creer que el ʿbálsamo de fierabrásʾ de Don Quijote, y no el ungüento blanco de Sancho, fuera el aceite de hipérico que tiene mi amiga y que agradecerían los pies de los peregrinos a su paso por Carrión.

Hypericum perforatum

jueves, 17 de octubre de 2013

AMMI VISNAGA

La biznaga, mucho más que una planta de cine

Ammi visnaga
Ammi visnaga






Fue a finales de agosto cuando la encontré al dar una vuelta por La Val de Rocaforte para ver las últimas flores del verano. Vi que en una rastrojera había cantidad de biznagas entre las cañitas, como sombrillas esparcidas. Parecería que, aprovechado la siega, las hubieran sembrado como cultivo alternativo. 
Después las he vuelto a ver así de abundantes en varios rastrojos y faitíos del pueblo.
Ammi visnaga







La biznaga tiene en botánica el nombre genérico de Ammi. 
Dioscórides (médico griego S I) daba este nombre a unas semillas más diminutas que las del comino, sin que sepamos con certeza hoy en día a qué especie se refería. Olvidando la incertidumbre de su identificación, hay quien cree que se menciona en el Papiro de Ebers  o en el Ayurveda de la medicina india. Y Fue Carl Linneo (1707-1778) quien recogió la palabra latina y la aplicó a este género de umbelíferas; no iba dejar desaprovechada y sin empleo una palabra con tan distinguido origen.

Ammi visnaga


Bajo nombres diversos, la biznaga ha concitado el interés médico a lo largo del tiempo. Hay constancia de que la farmacopea tradicional  la ha empleado para el tratamiento de dolencias muy diversas: cólicos nefríticos, asma, angina de pecho, infarto cerebral o esterilidad. No debieron andar muy descaminados aquellos boticarios cuando la farmacia moderna emplea los componentes químicos de la biznaga para tratar algunas dolencias con fármacos de eficacia contrastada . De esos componentes, se han investigado los fitosteroles, cumarinas, flavonoides o furocromonas; lo que da idea de su variedad y de sus múltiples propiedades.




Ammi visnaga



Desde otro punto de vista, veo que la biznaga ha llegado a ser el símbolo de Málaga , y por eso su festival de cine premia a los concursantes con biznagas. Hay que aclarar que las biznagas malagueñas son un ramillete de jazmines insertos en los radios de la biznaga desecada. Los biznagueros animan las tardes malagueñas con la gracia y fragancia de su trabajo floral  y los visitantes tenemos el recuerdo de un agradable anochecer mediterráneo.








Florecer entre rastrojos, pasar por las probetas del laboratorio o ser un trofeo glamuroso: 
las caras de una modesta planta llamada a ocultarse al paso del brabán en otoño.

Ammi visnaga