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martes, 16 de enero de 2018

VALERIANELLA LOCUSTA

Ensalada con canónigos
    
Valerainella locusta
Valerainella locusta



Escena escolar:
- A ver Jon, –pregunta la maestra- ¿qué animal nos da la leche?
- Mi gato bebe leche –responde inseguro-. Y mi padre compra cajas de leche en la tienda.
Algo parecido podría haber dicho yo mismo sobre los canónigos de la ensalada.
-Sí señorita, los canónigos vienen en sobres; a un euro, en la tienda de abajo.
Ni por lo más remoto se me ocurrió en su momento asociar estas florecillas insignificantes con los canónigos de ensalada.


Valerainella locusta










Al costado del Camino de la Piedra, una vez pasada la cantera, hay un baldío herboso con gran variedad de plantas, entre las que crecen espárragos y canónigos. De ahí, subiendo un terraplén, se accede a un almendral con suelo de cascajo y en donde también me encuentro canónigos. En el sembrado que limita esas dos parcelas, he podido ver abundantes canónigos en flor entre las cañas del trigo. 

Valerainella locusta









Y es que los canónigos, en cuanto plantas, poco tienen que ver con los variados tipos y colores de las lechugas, escarolas o endivias: las verduras de las ensaladas. Todas estas verduras que tomamos aliñadas son de la familia de las plantas con flores compuestas, como lo son otras verduras que tomamos cocinadas: las alcachofas o las achicorias. Pero los canónigos, como se puede suponer por su nombre botánico (valerianella), son de otra familia de plantas: las valerianáceas, como las valerianas, plantas estas utilizadas en medicina popular como sedantes. 
Valerainella locusta








No sé a qué se debe el nombre de canónigos (curas canónicos), si bien algún apunte maligno recuerda la relación que popularmente asocia canónigo y placidez. En algún otro lugar se supone que sería cultivada en los claustros catedralicios, ¿para días de abstinencia de orondos canónigos? 
Personalmente no he notado mayor relajación tras degustar ensaladas con canónigos; quizá sea porque la dosis de elementos relajantes que pueden tomarse con ese ingrediente es muy baja y los demás ingredientes lo compensan con creces.


Valerainella locusta






Parece ser cierto que, por ser una valerianácea, tiene más componentes alimenticios que otras plantas de hojas verdes: vitaminas, minerales o carotenos. El ligero sabor ácido no está relacionado con las nueces, como indican algunos, sino al ácido valérico, característico de esta familia de plantas. ¿Cuál será, entonces, el elemento volátil que hace que esta planta, según algunos, resulte atractiva a los gatos? 
De todos modos, no recuerdo sentir la presencia de gatos, sino de zorros, por donde me encontré con estas plantitas.



Del cole a los gatos, un entretenido paseo entre sabrosas valerianelas


Valerainella locusta

viernes, 29 de diciembre de 2017

ARCTOSTAPHYLOS UVA-URSI

Lamparitas colgantes por las laderas
   
Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba   
  
Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba




Esta última semana del año, cuando las calles están adornadas con bombillas colgantes, campanillas brillantes, copos luminosos y largas noches fulgentes, es el momento de acordarme de estas plantas, las gayubas, que presentan flores acampanadas y que animan los taludes de Leyre o Loiti, pero en otra época del año, en el solsticio opuesto de días largos y noches cortas.


Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba











La gayuba es una planta leñosa de hojas correosas, que en verano tapiza ribazos y se descuelga por las pendientes junto a los caminos, cuando el calor empieza a notarse y me lleva a buscar la sombra de carrascos y quejigos. 
Estos días de invierno, aún y todo, mantiene sus hojas brillantes entre la nieve que ya ha cubierto la sierra.  


Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba













El nombre gayuba es de origen celta, pero el nombre botánico parece tomado de Galeno (129-201 dC) y hace referencia a la creencia de que los osos la tomaran por un racimo de uvas, repetido en griego y en latín, para que no haya duda. 
Ya es sabido que la relación entre plantas y nombres en la antigüedad, es una correspondencia hoy dudosa por carecer de datos descriptivos consistentes. 






Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba



Hay, por tanto, que tomar esta afición de los osos hacia las gayubas con la misma cautela que se atribuye a la relación que se da entre el oso y el madroño, planta esta también de la misma familia, las ericáceas (los brezos), y que tienen similitud en sus flores y en el color de sus frutos, pero que difieren en sus componentes bioquímicos. Es preferible, pues, que los frutos rojos de las gayubas se queden colgando como adorno y no trate de endulzarme la boca con su astringencia.



Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba









Según el documentado tratado sobre Plantas Medicinales de Navarra de L.M. García Bona, la gayuba es una planta con tradicionales usos medicinales en el tratamiento de afecciones renales, aunque con ciertas cautelas, así como en el tratamiento de afecciones respiratorias. Uno de sus componentes es el ácido ursólico (algo me dice el nombre), y que tiene actividad antimicrobiana reconocida. Podrá ser útil, según he leído, para disminuir el colesterol, pero prefiere reducirlo con una caminata para visitar las gayubas del entorno y disfrutar de su atractivo.









Flores de otras épocas del año que me parecen adornos navideños

Arctostaphylos uva-ursi   Uvas de oso   Gayuba

domingo, 10 de diciembre de 2017

SHERARDIA ARVENSIS

Malezas entre los sembrados
    
Sheerardia arvensis
Sheerardia arvensis



Hete aquí que hace unos días el dichoso y controvertido glifosato ha tenido otro momento de gloria informativa al recibir de la Unión Europea la prórroga por cinco años de la licencia para figurar en la composición de herbicidas empleados en su espacio de referencia. 
El alboroto que ha seguido a esta concesión no ha permitido una vez más escuchar el parecer de quienes resultan más directamente afectadas: 
¡las malezas mismas! 


Sheerardia arvensis





-Pero, vamos a ver: ¿quién pude tener el cuajo de llamar maleza a una planta tan de campo, tan arvense, como es esta humilde preciosidad vegetal, que por no tener no tiene ni nombre doméstico?
-Pues, para cuajo, el de los mexicanos, sin ir más lejos; y alejándonos más, no van a ser menos los australianos.
Como se ve, ha resultado que la sheradia, aprovechando la difusión de cultivos de cereales, se han extendido desde el Mediterráneo por buena parte del mundo




Sheerardia arvensis


¡A ella le van a venir con herbicidas! 
A ella que, por no defenderse, ni ha desarrollado alguno de esos productos bioquímicos con los que otras plantas se defienden de sus devoradores y que las hacen de interés medicinal. 
¡Nada! Que parece que las sherardias (no tengo otro modo de llamarlas) sólo sirven para añadir un detalle de suave color entre lila, lavanda y fucsia a los uniformes verdes campos primaverales.



Sheerardia arvensis




Sin nombre con que llamarlas, también se encontró Johann Jacob Dillenius (1684-1747), entre el sinfín de plantas que este botánico alemán, avecindado en Oxford fue el primero en identificar. Dillenius demostró estar agradecido a William Sherard, que había creado la cátedra de botánica en la universidad de Oxford y quien le había invitado a establecerse en Inglaterra para seguir desarrollando sus catálogos botánicos. Así es que Dillenius propuso que el nombre de esta planta fuera el apellido de su patrocinador, detalle que años más tarde confirmaría Carlos Linneo.

Sheerardia arvensis



¡Ah, se me olvidaba! Entre herbicidas e historias, no he mencionado una curiosidad de las sherardias, leída en Flora Ibérica
la ginodioecia. 
Con “este palabro” de la jerga botánica se explica que además de encontrarme sherardias con flores hermafroditas, con cuatro estambres y un pistilo bifurcado, puedo encontrarme con flores que solo tienen pistilo. 
No he visto en mis fotos lo que constató 
H. Müller; pero todo se andará, dado el interés de los vegetales por presentarse en las formas más caprichosas.



La controversia sobre la seguridad de los herbicidas seguirá, 
pero no más que las sherardias por los campos
   
Sheerardia arvensis

martes, 28 de noviembre de 2017

EUPATORIUM CANNABINUM

Una de venenos… saludables    

Eupatorium cannabinum
Eupatorium cannabinum



Leyenda urbana, bulo, bola, bernardina, mito, cuento de camino, chisme, rumor y no sé cuántas expresiones más, se refieren, con matices, a imposibles que se dan por ciertos, y ahora difundidos con facilidad por las redes sociales virtuales. Uno de estos imposibles antiguos está unido al nombre de Mitrídates VI, Eupator, y por ello asociado con el nombre de esta planta, eupatoria. Mitrídates, rey del Ponto, fue un acérrimo enemigo de Roma y difundió la noticia de ser inmune a los efectos perniciosos de los venenos, así como ser el creador de un antídoto universal, el mitridato, de amplia difusión hasta bien avanzada la edad moderna.



Eupatorium cannabinum




El empleo de esta pócima hasta épocas no lejanas, ha hecho posible que dispongamos de su detallada fórmula magistral, sin que figurara la eupatoria entre sus treinta y seis ingredientes. Me pueden parecer muchos, pero según Plinio eran más: “El antídoto de Mitrídates se compone de cincuenta y cuatro sustancias, ninguna de ellas en la misma proporción, y de alguna de ellas se ordena las sexagésima parte de un denario. Pero, ¡por todos los dioses!, ¿quién de ellos ha dado tal receta?” (Historia Natural, pág 576 ed. Cátedra). 
Está visto, sin embargo, que la crítica al curanderismo, que desde Plinio tiene al menos una antigüedad de dos milenios, no ha logrado aún acallar del todo a los charlatanes.
Eupatorium cannabinum








Así es como me encuentro con una planta con el nombre de un bluf regio; planta que, a su vez, no es lo que parece: con apariencia de un umbelífera, es una compuesta, y no son los pétalos lo que la hace llamativa, sino sus estambres. Para completar el despiste, el nombre específico, cannabinum, se debe al parecido de las hojas con las del cáñamo (cannabis), con el que nada tiene que ver: es de orden botánico distinto, no tiene efectos sedantes y no sirve para hacer redes, cuerdas o alpargatas de cáñamo. 

Eupatorium cannabinum









Con todo, tengo que admitir que Mitríades Eupator, de forma real o propagandística, algo tuvo que ver con la medicina, como le ha ocurrido a esta planta, que lo largo del tiempo ha tenido reconocimiento medicinal, digamos que de amplio espectro. Según L.M. García Bona en Plantas medicinales de Navarra se usa como: vulneraria para cicatrizar heridas, diurética, expectorante, sudorífica, laxante, depurativa, emética; contra la inapetencia, el reuma; en afecciones renales, catarros; como colagoga en afecciones hepáticas. 
Tanto, tanto, tanto bien, algún efecto indeseado conllevaría, digo.

Eupatorium cannabinum



¡Y tanto!, como que debe de ser fatal para el hígado de herbívoros, vegetarianos y demás omnívoros hambrientos, debido a algunos de los alcaloides pirrolizínicos que ha desarrollado de entre los, nada menos, seiscientos conocidos. 
En compensación, en el haber saludable cuenta con la presencia de lactonas varias, como la eupatorina o la eupatoripicrina, con esos nombres es fácil suponer donde las habrán encontrado los bioquímicos, y que parecen tener valor antitumoral. Además, nos brinda compuestos acetilénicos con efectos antibióticos y nematocidas establecidos por la farmacología actual
Y aquí me quedo boquiabierto ante la multitud de dibujos de celdillas enlazadas de las formulaciones, que dan idea de la complejidad de estos compuestos. ¡Chapo!




Las leyendas urbanas, como las medicinales, 
se aclaran en las probetas del análisis contrastable
   
Eupatorium cannabinum

martes, 7 de noviembre de 2017

SEDUM DASYPHYLLUM

Por los cantiles soleados de la sierra y en los tejados torrados o helados, según la época
    
Sedum dasyphyllum
Sedum dasyphyllum





Fue en una tarde de primeros de junio del año pasado. Cogí los bártulos, me calé el gorro y me dirigí a la pedriza próxima a la cantera a ver unas orquídeas epipactis. Para variar, me desvié hacia las Tres Peñas y al tener que agarrarme a la roca me encontré con esta planta de hojas globosas. Recordaba vagamente haberla visto en un rellano sobre la foz y no me extrañó volverla a ver sobre el mismo tipo de roca, sin casi suelo. 
En inglés le han puesto un nombre gráfico, stonecrop, cultivo sobre piedra.







Sedum dasyphyllum



En la península prefieren fijarse en la forma globosa de las hojas y la asocian con la forma de las uvas, uguetas, o del arroz, arrocetas. No hay constancia de nombre específico en euskera y esos nombres se deben de emplear, dado el carácter comestible de las hojas, en lugares donde tiene uso culinario como ingrediente de ensaladas. 
Por mi parte, prefiero no atentar contra la supuesta difícil pervivencia de esta sedum algo pelosa, dasyfilum, y seguir con los ingredientes habituales en el mercado de las ensaladas.






El hecho de que estas uguetas salgan entre rendijas de roca, no es obstáculo para se cite en el estudio de los Pastizales y Prados de Navarra, dentro de la comunidad Sedum álbum, que son los sedum de los parece haber evolucionado. En el pueblo han debido de tomar los tejados por prados y así es como me las encontré entre las tejas de mi casa, junto a cúmulos de musgo, al repararlo tras la histórica pedregada
No parece. pues, que aquí deban de gozar de especial protección, como lo hacen en Alsacia.




Sedum dasyphyllum









Muy al contrario; la moda de los tejados verdes en USA ha promovido el estudio de las mejores condiciones del desarrollo de estas arrocetas para situarlas en los tejados de edificios como aislante térmico sobre una capa de tierra y como protección de la escorrentía del agua o de los pedriscos. 
Más generalizado es el empleo ornamental de estas uguetas en jardines con rocallas o en composiciones florales en macetas, figurando en atractivas combinaciones vegetales. 





Las hojas, carnosas y ovoides, y su conocido empleo alimentario han estimulado el análisis de sus componentes y se ha visto que disponen de cantidades suficientes de carotenos, vitamina E y ácidos grasos como para considerar la viabilidad de su cultivo intensivo.  
De ser una planta perdida entre las grietas calizas y sólo requerida para curas de heridas o por algún aficionado a las ensaladas novedosas, va a figurar como una de las plantas con componentes bioactivos de gran interés.







Ramilletes de flores para caminantes despistados por las laderas de la sierra 

Sedum dasyphyllum

miércoles, 1 de noviembre de 2017

GROENLANDIA DENSA

Una planta de aguas más bien templadas con nombre de tierras heladas
   
Groenlandia densa
Groenlandia densa

Groenlandia, la tierra verde, la tenemos cerca en forma de planta acuática, pero no a orillas del Irati o del Aragón: prefiere las aguas más tranquilas de las charcas del alto de Loiti y lejos de los fríos polares a los que parece aludir su nombre.
Pues, no. El nombre es el reconocimiento a la labor del botánico Johannes Groenland, que vivió a caballo entre su Alemania natal y la Francia laboral, y que tuvo que abandonar como consecuencia de la guerra franco-prusiana. Esta explicación la da el Real Jardín Botánico es su tratado de Flora Ibérica.

Groenlandia densa


Sin embargo, esta explicación me resulta controvertida. La atribución del nombre groenlandia se debe según ese mismo tratado al botánico Jacques Etienne Gay, nacido treinta y ocho años antes que Groenland . Así mismo la descripción de la especie se atribuye a otro botánico, Jules Pierre Fourreau, según publicaban en 1867 los Anales de las Sociedad Linneana de Lyon, cuando aún le quedaban a Groenland más de veinte años de vida en Alemania. 
Se me hace que nombre tan original debió surgir de entre las nieblas del norte y las leyendas groenlandesas.


Groenlandia densa



Dejando estos nominalismos, veo que las charcas de Loiti suelen tener un amplio espacio superficial cubierto por una densa maraña de groenlandias. 
El éxito se puede deber a que se autopoliniza eficazmente tanto fuera como bajo el agua. Y falta le hará, para seguir poniendo el punto verde en las agua interiores Europa y no ver amenazada su pervivencia. Esta amenaza es tan real que hoy día se da por extinguida en Suecia, Finlandia o Lituania, y se nota su recesión en Serbia, Chequia y en el Reino Unido. 



Groenlandia densa

Este proceso no parece relacionado con el aumento de la temperatura, sino con otros factores que alteran el medio acuático, como pueden ser la urbanización de espacios húmedos y la eutrofización de los humedales. Esto último es la paradoja de la abundancia: cuanto más, peor. El exceso de nutrientes, como son el nitrógeno de las deyecciones del ganado, el fósforo por los jabones y el potasio por los abonos minerales, contribuyen a un exceso de algas y plantas que alteran el hábitat de estas otras plantas.
¡Horror! ¡Y en Sangüesa va a comenzar una imponente explotación de sales potásicas!


Groenlandia densa


Así pues, la presencia de la groenlandia en estas charcas es indicativa de aguas más o menos limpias de esos contaminantes que contribuyen a la eutrofización de estos espacios húmedos. Además es un alivio saber que se ha comprobado experimentalmente que la groenlandia cumple una función de descontaminación de metales como el cadmio o, quien lo pensara, el níquel de la monedas. No me parece, con todo,  que estos metales sean abundantes por la zona; de otra manera ya tendríamos las amenaza de otra explotación minera.




Este tupido descontaminador vegetal ni con su nombre me deja frío
  
Groenlandia densa